miércoles, 6 de agosto de 2008
Independiente volvió a la competencia Internacional con una imagen totalmente renovada, con un triunfo en el que impuso su juego, con amor propio, metiendo en todos los sectores de la cancha y con mucho pero mucho desgaste.
El primer encuentro oficial totalmente hecho en la cocina de Borghi, tuvo varios puntos altos de jugadores que venían en baja. Finalmente con un 4-3-3 y una pretemporada corta se despejaron muchas dudas y se pasó el examen con un sobresaliente ante un equipo duro, durísimo como Estudiantes. Fue 2-1 de local.
El primer punto alto de la noche fue el recibimiento que tuvo Independiente. Aproximadamente 30.000 almas rojas, humo rojo, banderas rojas y un ensordecedor aliento constante mezclado con las trompetas ya características del rojo. La gente supo levantar al equipo en el momento justo del segundo tiempo, y acompañó vertiginosamente a un vertical planteo táctico.
En el primer tiempo, Independiente arrancó con un alto rendimiento físico, mucho toque en posesión de la pelota y mucha presión para recuperarla. Se arrancó con 4 en el fondo. Con proyecciones de Matheu y Mareque. El medio, durante gran parte del PT tuvo dos dueños: Ledesma y Pusineri, cortaron todo lo que pasaba por al lado con el respaldo atrás de Rodríguez y Gioda. Gran actuación de Fredes asociándose al Rolfi para ser la salida del equipo, una exquisita asistencia suya terminó en el gol de Núñez, a quien no le peso el debut. Gol y entrega para un Núñez afilado. Borghi se lo guardó, evidentemente no quiso mostrarlo en los partidos de invierno y esa decisión fue acertada porque los defensores de Estudiantes quedaron un poco atónitos por el rendimiento de éste. Sosa jugó un buen partido, resistido por los hinchas, ayer injustamente, mostró entrega para presionar arriba y para desbordar. Un gran rendimiento del equipo en el PT.
Ya en la segunda parte, la vertiginosidad de Independiente bajo algunos niveles, Estudiantes salió a empatar el partido sin Verón, quien por una contractura dejó el encuentro. En una jugada desafortunada el pincha logró el empate. Mala salida de Assmann, dudó la distancia del balón, la pelota le cayó al ex Boca y con un cabezazo logró el empate. Fue offside, pero tan justa, como injusta. El rojo se encontró con un empate temprano y Estudiantes se acomodó. Los dos tuvieron chances de ponerse en ventajas y tanto Andújar como Assmann respondieron bien. El cansancio dio la cara, pero el aliento de la gente despertó el deseo de ir a buscar el partido. Plata o mierda. Lo aclaró Borghi después del partido, "que la gente sepa que vamos a salir a ganar los partidos y así como ganamos podemos perder". De eso se trata y eso quiere la gente. El Bichi movió las fichas, desarmó la línea de cuatro, dejó tres en el fondo, puso a Centurión y a Gandín y salió a buscar los tres puntos y se los quitó a Estudiantes, que minutos antes los tuvo en los pies de Moreno y Fabianesi, pero Assmann remediando el error del gol se lo impidió jugándose las manos. Gol de Gandín sobre la hora, festejo y el primer chico adentro.
Antes del partido Borghi asumió estar nervioso por los comentarios respecto a la pretemporada, mucho se habló de la preparación de los jugadores y el Bichi, que sabe con quienes trabaja, en un tono irónico contestó luego del partido que el PF había pasado el examen. Lo pasaron todos, la gente, los jugadores y el cuerpo técnico.
El primer encuentro oficial totalmente hecho en la cocina de Borghi, tuvo varios puntos altos de jugadores que venían en baja. Finalmente con un 4-3-3 y una pretemporada corta se despejaron muchas dudas y se pasó el examen con un sobresaliente ante un equipo duro, durísimo como Estudiantes. Fue 2-1 de local.
El primer punto alto de la noche fue el recibimiento que tuvo Independiente. Aproximadamente 30.000 almas rojas, humo rojo, banderas rojas y un ensordecedor aliento constante mezclado con las trompetas ya características del rojo. La gente supo levantar al equipo en el momento justo del segundo tiempo, y acompañó vertiginosamente a un vertical planteo táctico.
En el primer tiempo, Independiente arrancó con un alto rendimiento físico, mucho toque en posesión de la pelota y mucha presión para recuperarla. Se arrancó con 4 en el fondo. Con proyecciones de Matheu y Mareque. El medio, durante gran parte del PT tuvo dos dueños: Ledesma y Pusineri, cortaron todo lo que pasaba por al lado con el respaldo atrás de Rodríguez y Gioda. Gran actuación de Fredes asociándose al Rolfi para ser la salida del equipo, una exquisita asistencia suya terminó en el gol de Núñez, a quien no le peso el debut. Gol y entrega para un Núñez afilado. Borghi se lo guardó, evidentemente no quiso mostrarlo en los partidos de invierno y esa decisión fue acertada porque los defensores de Estudiantes quedaron un poco atónitos por el rendimiento de éste. Sosa jugó un buen partido, resistido por los hinchas, ayer injustamente, mostró entrega para presionar arriba y para desbordar. Un gran rendimiento del equipo en el PT.
Ya en la segunda parte, la vertiginosidad de Independiente bajo algunos niveles, Estudiantes salió a empatar el partido sin Verón, quien por una contractura dejó el encuentro. En una jugada desafortunada el pincha logró el empate. Mala salida de Assmann, dudó la distancia del balón, la pelota le cayó al ex Boca y con un cabezazo logró el empate. Fue offside, pero tan justa, como injusta. El rojo se encontró con un empate temprano y Estudiantes se acomodó. Los dos tuvieron chances de ponerse en ventajas y tanto Andújar como Assmann respondieron bien. El cansancio dio la cara, pero el aliento de la gente despertó el deseo de ir a buscar el partido. Plata o mierda. Lo aclaró Borghi después del partido, "que la gente sepa que vamos a salir a ganar los partidos y así como ganamos podemos perder". De eso se trata y eso quiere la gente. El Bichi movió las fichas, desarmó la línea de cuatro, dejó tres en el fondo, puso a Centurión y a Gandín y salió a buscar los tres puntos y se los quitó a Estudiantes, que minutos antes los tuvo en los pies de Moreno y Fabianesi, pero Assmann remediando el error del gol se lo impidió jugándose las manos. Gol de Gandín sobre la hora, festejo y el primer chico adentro.
Antes del partido Borghi asumió estar nervioso por los comentarios respecto a la pretemporada, mucho se habló de la preparación de los jugadores y el Bichi, que sabe con quienes trabaja, en un tono irónico contestó luego del partido que el PF había pasado el examen. Lo pasaron todos, la gente, los jugadores y el cuerpo técnico.
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