jueves, 14 de agosto de 2008
¿Cómo tomaste la llegada de Hilario Navarro a Independiente?
-Fue recibido de la mejor manera. Es un colega que viene a sumar, como todos los otros refuerzos que llegaron para este torneo. De a poco nos vamos a ir conociendo. Este es un grupo y debemos tirar todos para el mismo lado.
-Que hayan contratado un arquero, ¿quiere decir que te vas a ir pronto?
-Yo pienso en Independiente. En lo que se jugó. Hice todas las Inferiores acá. Luché mucho para llegar a donde estoy. Y disputar una Copa, y en paralelo el campeonato, me hace feliz. Trato de disfrutarlo día a día. Sé que hay clubes que me han mirado y les gusté. Pero eso se verá.
-Borghi contó que antes de la contratación del ex Racing habló con vos para darte confianza y que estés tranquilo.
-Me cayó bien que se haya acercado, no tenía por qué darme explicaciones, porque es el técnico y el que decide. Siempre es importante que te tengan confianza, que vengan y te digan que no traen un arquero porque te ven mal. Me dejó eso bien claro.
-¿Pero te sorprendió que hayan ido a buscarlo?
-No es que me sorprendió... Como dijo Comparada, es un arquero de gran nivel y viene a sumar. Y estuvo la opción de comprarlo. Pero pasa que hace siete años que estoy en este club y siempre el puesto de arquero fue lo que más fuerte estuvo. Siempre se habló bien del trabajo de Pepé Santoro... Y haber traído a Hilario tapa a los chicos del club que vienen haciendo las cosas bien desde muy abajo. Acá hay jugadores de Selección.
Cuando de hablar del arco se trata, Walter Fabián Assmann es una voz autorizada. Y hay cosas que pesan más que sus 22 años, sus 43 partidos en Primera o arrancar defendiendo los tres palos de Independiente por tercer torneo al hilo... Atrás de esos números hay un experiencia de vida. El rubio no duda de las condiciones técnicas de los 192 centímetros del correntino. Tampoco de las suyas. Pero conoce cómo se están sintiendo sus colegas (y amigos) del club. Porque alguna vez, como ellos ahora, se vio postergado por la postura de contratar un "extranjero" antes que apostar por uno de los pibes hechos en casa. Entonces, le sube el volumen a sus palabras.
Assmann llegó al Rojo a inicios del 2002, al mismo tiempo que Oscar Ustari (ambos son categoría 86). Y vio como a chicos que estaban arriba suyo, como Damián Albil o Lucas Molina, les traían guardavallas de experiencia en lugar de ofrecerles continuidad. Desfilaron, con distinta suerte, Luis Islas, Navarro Montoya, Bernardo Leyenda, a quien Osky, hoy en Beijing con el Sub 23 (competencia para la que Fabi estuvo preseleccionado), le sacó el puesto con 19 años. Así se abrió el camino de los arqueros de las Inferiores. La genealogía continuó con el zarateño, a quien Troglio le confió el arco con apenas cuatro juegos en Primera y 21 pirulos. "Me bancó en lugar de buscar a otro. Yo siempre sentí que estaba para atajar, era cuestión de conocer el escenario. Me dieron confianza, la aproveché y estoy haciendo las cosas bien, como las pueden hacer los que vienen atrás", respalda a los suyos.
-¿Qué podés decir de tus competidores?
-Gabbarini es un amigo con el que vivimos juntos en la pensión. También podría ocupar el arco él. Ya lo demostró en algunos amistosos. Y los otros chicos, como (Diego) Rodríguez o (José Luis) Cornaló, dejan todo en cada entrenamiento. Y si están en la Selección no es casualidad.
-¿Y creés que traen un arquero porque hay dudas sobre tus actuaciones?
-No lo creo. Pasa que los arqueros estamos expuestos. Un error nuestro lo paga todo el equipo. Y en un grande obliga a estar más atento. Porque te llegan poco. Y cuando te llegan poco y respondés, se ve si servís. En el Clausura nos hicieron pocos goles (NdeR: 15 en 19 fechas y en ocho partidos no le convirtieron) y ahora arrancamos otra vez con el arco en cero. También es mérito de la defensa, que cada vez está más consolidada. Me ayuda que atrás sigamos siendo los mismos.
Fuente: Diario Olé
-Fue recibido de la mejor manera. Es un colega que viene a sumar, como todos los otros refuerzos que llegaron para este torneo. De a poco nos vamos a ir conociendo. Este es un grupo y debemos tirar todos para el mismo lado.
-Que hayan contratado un arquero, ¿quiere decir que te vas a ir pronto?
-Yo pienso en Independiente. En lo que se jugó. Hice todas las Inferiores acá. Luché mucho para llegar a donde estoy. Y disputar una Copa, y en paralelo el campeonato, me hace feliz. Trato de disfrutarlo día a día. Sé que hay clubes que me han mirado y les gusté. Pero eso se verá.
-Borghi contó que antes de la contratación del ex Racing habló con vos para darte confianza y que estés tranquilo.
-Me cayó bien que se haya acercado, no tenía por qué darme explicaciones, porque es el técnico y el que decide. Siempre es importante que te tengan confianza, que vengan y te digan que no traen un arquero porque te ven mal. Me dejó eso bien claro.
-¿Pero te sorprendió que hayan ido a buscarlo?
-No es que me sorprendió... Como dijo Comparada, es un arquero de gran nivel y viene a sumar. Y estuvo la opción de comprarlo. Pero pasa que hace siete años que estoy en este club y siempre el puesto de arquero fue lo que más fuerte estuvo. Siempre se habló bien del trabajo de Pepé Santoro... Y haber traído a Hilario tapa a los chicos del club que vienen haciendo las cosas bien desde muy abajo. Acá hay jugadores de Selección.
Cuando de hablar del arco se trata, Walter Fabián Assmann es una voz autorizada. Y hay cosas que pesan más que sus 22 años, sus 43 partidos en Primera o arrancar defendiendo los tres palos de Independiente por tercer torneo al hilo... Atrás de esos números hay un experiencia de vida. El rubio no duda de las condiciones técnicas de los 192 centímetros del correntino. Tampoco de las suyas. Pero conoce cómo se están sintiendo sus colegas (y amigos) del club. Porque alguna vez, como ellos ahora, se vio postergado por la postura de contratar un "extranjero" antes que apostar por uno de los pibes hechos en casa. Entonces, le sube el volumen a sus palabras.
Assmann llegó al Rojo a inicios del 2002, al mismo tiempo que Oscar Ustari (ambos son categoría 86). Y vio como a chicos que estaban arriba suyo, como Damián Albil o Lucas Molina, les traían guardavallas de experiencia en lugar de ofrecerles continuidad. Desfilaron, con distinta suerte, Luis Islas, Navarro Montoya, Bernardo Leyenda, a quien Osky, hoy en Beijing con el Sub 23 (competencia para la que Fabi estuvo preseleccionado), le sacó el puesto con 19 años. Así se abrió el camino de los arqueros de las Inferiores. La genealogía continuó con el zarateño, a quien Troglio le confió el arco con apenas cuatro juegos en Primera y 21 pirulos. "Me bancó en lugar de buscar a otro. Yo siempre sentí que estaba para atajar, era cuestión de conocer el escenario. Me dieron confianza, la aproveché y estoy haciendo las cosas bien, como las pueden hacer los que vienen atrás", respalda a los suyos.
-¿Qué podés decir de tus competidores?
-Gabbarini es un amigo con el que vivimos juntos en la pensión. También podría ocupar el arco él. Ya lo demostró en algunos amistosos. Y los otros chicos, como (Diego) Rodríguez o (José Luis) Cornaló, dejan todo en cada entrenamiento. Y si están en la Selección no es casualidad.
-¿Y creés que traen un arquero porque hay dudas sobre tus actuaciones?
-No lo creo. Pasa que los arqueros estamos expuestos. Un error nuestro lo paga todo el equipo. Y en un grande obliga a estar más atento. Porque te llegan poco. Y cuando te llegan poco y respondés, se ve si servís. En el Clausura nos hicieron pocos goles (NdeR: 15 en 19 fechas y en ocho partidos no le convirtieron) y ahora arrancamos otra vez con el arco en cero. También es mérito de la defensa, que cada vez está más consolidada. Me ayuda que atrás sigamos siendo los mismos.
Fuente: Diario Olé

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